Hace un tiempo una amiga me lanzó esta frase: “Viví tus sueños, no vivas soñando…” y me dejó pensando algunas cosas.
Llega un momento donde debemos empezar a ejecutar y alcanzar todo aquello q soñamos, aunq nos falte una parte para completarlo. Debemos hacer lo imposible para alcanzar lo q pensamos alguna vez, aunq sepamos que hay cosas q no dependen de nosotros. Cosas q nunca encontraremos, porq serán éstas quienes nos encuentren a nosotros: hay cosas q se hallan sin ser buscadas y si bien soñamos con ellas, no podemos más que esperarlas y saber reconocerlas cuando llegan.
Vivir soñando solamente nos detendrá en la consumación de las metas, nos mantiene en un estado muerto en el que solo idealizamos el futuro (cercano o lejano) sin hacer nada para convertirlo en realidad. Y es ese punto estanco el q debemos mover para comenzar a vivir nuestros sueños. Entender que soñar sin accionar no nos llevará a ningún lado mas q a la miseria misma de nunca alcanzar lo q deseamos… y eso es una consecuencia lógica de no ser proactivo con nuestras metas.
Vivir esperando que los hitos de nuestra vida se produzcan por alguna casualidad del destino, es dejar q el azar decida q es lo q quiere para nosotros. Y en verdad es mucho más cómodo, pero también es el camino más rápido para llegar a ningún lado. La única ruta q nos llevará a donde queremos ir, es la de comenzar a vivir nuestros sueños siendo parte efectiva de ellos y no solamente su ideólogo. No podemos permitir q la suerte nos lleve por el camino q le plazca, debemos ser nosotros los q viajemos por donde creemos correcto.
Algunos, los racionales, serán alcanzables y dependerán de cuanto los deseamos; otros, los del corazón, serán imposibles… o tal vez sean de esos q llegan solos, tal vez con el tiempo o tal vez por alguna casualidad de destino. Y a veces puede resultar difícil despegarse de ciertos sueños, están muy arraigados en nuestro pecho; son esos los q deberemos dejar al azar, seguro que no dependen de nosotros.
Cualquiera puede soñar, pero solo algunos verán realidad, solo aquellos que estén dispuestos a vivir en lugar de solo imaginar… y abiertos a conocer la forma del sueño imposible.
Manos a la obra…
